14/01/2022
En la antigüedad, las mujeres que presentaban ansiedad, cambios de humor y depresión eran enviadas por sus maridos al médico, quien le diagnosticaba que padecían una enfermedad llamada "histeria", hoy conocida como ansiedad. Su tratamiento se basaba en un "masaje pélvico" para conseguir el paroxismo histérico, hoy conocido como orgasmo. Eran tantas las mujeres que acudían a las consultas para recibir su "tratamiento de la histeria" que los médicos al final de la jornada laboral se encontraban agotados y con las manos acalambradas; por ello decidieron inventar un útil aparato que produjera vibraciones rítmicas y el paroxismo histérico se lograra más fácil y rápidamente en la paciente sin necesidad del común masaje manual: este es el origen del vi****or. En esa época era visto como un artefacto curativo, incluso las mujeres más ricas los tenían en sus casas para cuando sentían "brotes de histeria".