06/04/2026
LA TEORIA DEL SI
PARTE II
CAPITULO III
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–¿Así que lo besaste?
–Sí, nos besamos.
–¿Lo invitaste a tu apartamento?
–Claro que no.
–Pues debiste… ya sabes, quitarle la “virginidad”.
Addam esquivó con facilidad el trapo que Jacaerys le lanzó, sin perder la sonrisa, aunque su mirada se mantuvo fija en él con una atención que no era del todo ligera.
–Eres insufrible —murmuró Jacaerys, molesto, tomando otro paño mientras comenzaba a limpiar otra tanda de vasos y copas que Sargazo le había dejado.
Addam solo sonrió mientras recogía el paño. Jacaerys le había contado todo lo que había pasado, y aun así había creído, ingenuamente, que no se metería con él.
–¿Y a dónde irán en la siguiente cita?
Jacaerys alzó la mirada, ya sin paciencia.
–Mierda, no lo sé —respondió, girándose hacia él—. Si quieres te doy su número y hacen ustedes los planes, ¿te gustaría eso?
Se apoyó en la barra, mirándolo molesto, plenamente consciente de que sonaba como una perra… pero demasiado cansado para corregirse. Había algo en todo eso que lo tenía tenso, incómodo, fuera de eje, y Addam eligiendo ese momento para joderlo no ayudaba en absoluto.
Se sostuvieron la mirada un instante más de lo necesario. La expresión de Addam cambió apenas; sus ojos claros se suavizaron y su postura se relajó.
–Lo siento, no quería molestarte.
Y eso fue suficiente.
Jacaerys sintió la incomodidad instalarse en el pecho con una claridad desagradable.
–Solo me gustaría que dejaran el tema —dijo, bajando ligeramente el tono—. Mi vida privada es mía, y si te la comparto no es para que la expongas.
–No la expongo.
Jacaerys lo miró serio tras esa respuesta.
–No la expongo, Jace —repitió Addam con calma—. Solo estamos felices de que por fin salgas de este rincón y puedas explorar más… estamos preocupados por ti, por eso nos interesa saber que todo esté bien.
Los ojos de Addam no tenían burla esta vez, solo una preocupación honesta que resultaba mucho más difícil de sostener. Y, como siempre, eso era peor.
La culpa llegó rápido.
Addam y Baela habían sido su refugio cuando todo con Gwayne se fue a la mi**da de la forma más desastrosa posible. Habían sido quienes lo sostuvieron cuando no tenía energía ni para sostenerse a sí mismo, quienes pasaron noches con él mientras se deshacía en silencio, mirando el techo, incapaz de ordenar lo que sentía. Incluso Theo, Roderick y Sargazo, aunque no tan cercanos, habían estado ahí; lo habían visto en su punto más bajo.
No podía ignorar eso.
–Lo siento, A… no quería sonar como una perra —murmuró, soltando el aire—. Es que todo esto es nuevo. Todo se siente… extraño, a veces irreal. Hoy es el primer día que lo veré después de que nos besamos y, aunque hemos hablado, no sé qué va a pasar. Estoy nervioso… y que hagan comentarios así no me ayuda mucho.
Addam asintió, dejó lo que tenía y se acercó a él, tomando sus manos. Jacaerys se sintió un poco apenado, pero no se apartó; las sostuvo. Adoraba a Addam. Era su mejor amigo y una persona increíble, siempre lo había sido desde que lo conoció en la universidad, alguien íntegro en una forma que pocas veces se encontraba.
–Está bien, no me molesta —sonrió levemente—. Escúchame bien. Sé que fui desagradable, pero quiero que entiendas algo, Jacaerys Strong: no lo hago porque quiera molestarte, lo hago porque quiero que entiendas que, aunque te cueste, no eres el eco de lo que pasó con Gwayne. Ese hombre fue un im***il que ni siquiera sabía qué le gustaba y se aprovechó de eso. Tú fuiste más para él, y aun así tomó el camino fácil porque es un id**ta que no se define a sí mismo y no tiene ni la mitad del coraje que tú tienes. Así que no te sientas culpable por sentir… y tampoco por querer intentar algo de nuevo.
Le limpió algo en el rostro con un gesto casi automático y se inclinó hacia él.
–Sé que quizá te dé miedo, pero dejar de sentir también es aterrador, así que no lo hagas, ¿de acuerdo?
Apoyó su frente contra la suya, invadiendo ese espacio personal que nunca respetaba del todo. Jacaerys se tensó apenas, más por reflejo que por rechazo; con Baela era igual, y con Addam siempre había sido así. Era como un hermano. Aun así, no pudo evitar pensar, con una claridad incómoda, que si no supiera que tenía novia —y que esa novia era un encanto—, probablemente se sentiría más afectado por esa cercanía. Addam era atractivo. Siempre lo había sido.
–Solo disfruta el momento —continuó, separándose lo justo para mirarlo—. Escucha lo que tenga que decirte y la explicación que te dé, porque si te besó de esa manera, como si te dejara sin aire, muy heterosexual no creo que sea, ¿no? Dale espacio para explicarse. Si dijo que quería besarte desde hace tiempo… tal vez quiera algo más.
Alzó las cejas con intención, y Jacaerys se sonrojó. Addam sonrió, claramente satisfecho, y le sostuvo el rostro un instante, presionando ligeramente sus mejillas en un gesto burlón, sin llegar a incomodarlo.
–Atrévete a vivir el proceso. No vives con don Harwin —añadió con burla—, que créeme que no diría nada. Luke y Joff te cubrirán la espalda, te aman demasiado para eso… y si algo pasa con tu tío el raro de Larys, pues le partimos la cara.
Jacaerys soltó una risa baja, incapaz de evitarlo, y Addam finalmente lo soltó.
–Te cubrimos la espalda, jefe, así que solo disfruta el momento, ¿sí? —añadió, cruzándose de brazos mientras miraba por encima de su hombro hacia la cocina, señalando con un gesto—. ¿Verdad?
Los otros tres levantaron el pulgar en aprobación, prácticamente uno encima del otro.
–Vayan a trabajar ya —los espantó Addam con la mano, y ellos volvieron a lo suyo.
Jacaerys soltó un suspiro más largo de lo que pretendía. Quizá Addam tenía razón. Quizá lo único que tenía que hacer era dejar de resistirse tanto, dejar que las cosas pasaran y, cuando llegara el momento, preguntarle a Baelor. No parecía haberle mentido… le había dicho que le explicaría. Eso tenía que significar algo.
Bajó la mirada hacia los vasos.
–Por cierto —dijo Addam, regresando a su lugar—, ¿irás a casa de Baela este domingo?
–Sí, claro —respondió, terminando de secar el vaso—. Es la nueva colección que sale el mes que viene, no la voy a dejar sola.
–Debería buscarse otro modelo.
–No me molesta.
–Al menos que te dé una comisión.
–No la necesito —sonrió apenas—. Me gusta trabajar con ella, no me molesta.
–Bueno, eres el modelo principal en su línea. Todo lo que modelas se vende bien.
–Ella tiene buen marketing.
–Y tú un lindo cuerpo.
–Ya deja eso —negó, exhalando.
En ese momento sintió el teléfono vibrar. Lo sacó casi por reflejo, y al ver el nombre, no pudo evitar sonreír como un id**ta.
Baelor.
–¿Es tu encantador financista?
–Déjalo ya —murmuró, abriendo el mensaje.
Baelor: creo que ya tengo la aventura perfecta, ¿te gustan los museos?
Jacaerys respondió casi sin pensarlo.
Jacaerys S: Claro, mucho.
Baelor: el museo de la capital tendrá una exposición de las obras de la conquista, joyas, espadas y demás. Tengo dos entradas, pero debemos escoger el día.
Jacaerys S: eso suena increíble.
Baelor: ¿seguro? ¿no es aburrido? puedo buscar otra actividad.
Jacaerys soltó una pequeña risa. No, no le parecía aburrido. No con él.
Jacaerys S: no, la verdad es que no.
Baelor: bien, entonces nos vemos esta noche en el bar y podemos decidir el día.
Jacaerys S: está bien.
Baelor: nos vemos esta noche, Jacaerys.
Jacaerys S: hasta esta noche, Baelor.
Vio cómo aparecía un corazón en la conversación, y el calor le subió al rostro casi de inmediato… pero luego el símbolo cambió a un pulgar arriba.
Jacaerys sintió la decepción, breve pero clara. No insistió.
Baelor había dicho que le explicaría. Así que esperaría.
Un paso a la vez.
Guardó el teléfono, escuchando la risa baja de Addam al pasar a su lado, y soltó un suspiro, volviendo a los vasos con una calma que, aunque intentaba sostener, todavía no terminaba de asentarse.
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¿Quien creen que caiga primero: Jace o Baelor? leo sus teoria 😏😏🌸
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