30/04/2021
Las personas que leyeron mi libro "Mi Nombre Es Chester No Firulais" confundieron a uno de los personajes.
Varias de las personas compararon al Mendigo con Dios, muchos dijeron que aquello fue un acto religioso y surgieron molestias por tomarlo de esa forma.
A decir verdad no lo vi de aquella forma, el mendigo solo estaba en el papel de mendigo y lo que hace pensar diferente son sus acciones humanitarias.
El mendigo representa la riqueza humana y no me refiero a lo económico, la riqueza que él nos brindó fueron sus acciones y el detalle de no ver solo por el bienestar de él.
El hecho de que él también sufra hambre todos los días, soporte el frío incomparable cuando cae la lluvia y del pesar de vivir sin un techo es lo que le llevó a tener empatía por aquel perrito callejero.
Es que no hay mejor hecho de empatía que cuando tú vives lo mismo que vive otra persona u otro ser vivo.
El mendigo conoce del dolor y sufrimiento que lleva el vivir en la calle, él lo vive a carne propia y es por aquello que le brinda de su manta que le daba abrigo, le regala comida aún cuando él no comió e intenta hablar con el cachorro conociendo de su situación para brindarle apoyo moral.
Ese pedacito de empatía es la riqueza de la humanidad, porque el que menos tiene es el que más da.
Aquel mendigo solo estaba en el papel de mendigo, representado un poco de lo mucho que puede ofrecer un humano normal.
🐶❤