15/05/2026
Desde el corazón oscuro de Medellín, Masacre no solo sobrevivió… resistió a puro metal.
A finales de los 80, cuando no había dinero ni equipo, la banda literalmente armaba su sonido desde la nada: baterías parchadas con radiografías, ingenio nacido de la necesidad y la rabia. Así empezó una de las leyendas más crudas del death metal latinoamericano.
Con Alex Oquendo como la voz constante gutural, violenta, inconfundible, Masacre convirtió cada canción en un golpe directo a la realidad. Y no estuvieron solos: figuras como Dilson Díaz de La Pestilencia también formaron parte de su historia en momentos clave como la grabación de Reqviem.
Décadas después, el ruido sigue intacto. En 2018, celebraron 30 años en Rock al Parque demostrando que el fuego no se apaga.
Masacre no envejece.
Se vuelve más v¡olento con el tiempo.