26/05/2026
💜 Pupé 🧡 D i S P o N i B L e
DE POR ACÁ NOMÁS
Nunca supe por qué se llaman así (y debo confesar que nunca me lo cuestioné), pero siempre me encantó el nombre "vaquita de San Antonio". Solo me gustaba, como me gustaban (me gustan) las vaquitas en sí. No sé si si será verdad que traen suerte, pero para mí su presencia siempre es un buen augurio; y deben serlo, toda vez que liberan a mi naranjo del tormento de los pulgones. Por cierto, a esta vaquita le puse Antonia (faltaba más), nos hicimos amigas hace un ratito, cuando en el solcito de la siesta otoñal se posó en mi libro y se paseó en zigazag, hasta que llegó a la esquina más alta, desde donde desplegó sus finas alitas escondidas y emprendió el vuelo. 💜🐞🍊🧡
(diseño: ) 🧶
Hablemos de las vaquitas: las vaquitas de San Antonio (que en muchos lugares llaman "mariquitas") son insectos coleópteros, el mismo grupo de los escarabajos y los bichitos de luz, que se caracterizan por tener un par de alas duras (como una coraza) que protegen las alas blandas que les sirven para volar. Muchas vaquitas tienen colores y dibujos llamativos, pero hay otras más "sencillas", aunque igual de cruciales para los ecosistemas. Tanto las larvas como los adultos de la mayoría de las especies se alimentan principalmente de pulgones y cochinillas (por eso las recibimos con tanto amor en la huerta).
Hablemos de algunas vaquitas: Antonia está inspirada en la especie Cycloneda sanguinea, que es autóctona. Pero existen muchísimas invasoras, en particular la vaquita asiática multicolor (VAM), que seguro las ves continuamente, y que se pueden encontrar en los meses fríos refugiadas en grupos muy numerosos. Si querés saber más sobre vaquitas (mucho más, porque tienen un montón de información), podés seguir a .