30/01/2022
“Un día como hoy, 29 de enero, pero de 1848, sucede uno de los episodios más controvertidos de nuestra historia, el llamado “Brindis del Desierto”, la comparsa entre políticos mexicanos vencidos e invasores estadounidenses triunfantes. Los norteamericanos habían invadido y tomado la Ciudad de México desde el 14 de septiembre de 1847, Santa Anna había huido del país para salvarse desde el día 13 y con 5 mil hombres que salvaguardaran su vida en lugar de enfrentarse a los enemigos y quizás morir como un héroe. En Querétaro se estaban por acordar los Tratados de Guadalupe Hidalgo (que serían finalizados cuatro días más tarde) y era necesario que los políticos mexicanos se adaptaran al nuevo orden de cosas impuesto por la circunstancias de una guerra perdida de tan graves consecuencias: adaptarse o extinguirse es la Ley del Dinosaurio.
Ese día 29 de enero se reunieron los miembros de una polémica junta de gobierno creada al v***r ante la ausencia de un gobierno real y en aras de representar a la Ciudad de México ante los invasores, la llamada Asamblea Municipal cuerpo reunido a manera de un ayuntamiento capitalino, donde dos nombres prominentes suenan, Miguel Lerdo de Tejada (después héroe de la Guerra de Reforma) y Francisco Suárez Iriarte (presidente de dicha Asamblea) como parte del grupo de esa Asamblea que cuyos representantes levantarían la copa esa tarde con los más prominentes generales de la ocupación en la Ciudad de México (Winfield Scott, Taylor, Thomas Worth, Patterson, etc.) celebrando la idea de una anexión a los Estados Unidos y su posibilidad personal de articularse a ese nuevo orden. Si bien se ha establecido que el Lic. Suárez Iriarte estaba presente en ese brindis en el Convento del Desierto de los Leones, no se tiene la certeza de que Lerdo de Tejada hubiera estado ahí, aunque de sobra es implícito su conocimiento en este asunto. El escenario, que aún subsiste y curiosamente como Museo de las Intervenciones, es un hermoso edificio situado en mitad de un bosque es conocido con ese nombre porque ese lugar fue establecido por los Carmelitas del Santo Desierto y sus patronos se apellidaban de León (de ahí el nombre compuesto de “Desierto” y de “los Leones”).
Ahí se celebraba con los invasores victoriosos la idea de que se ondeara la bandera de las barras y de las estrellas de manera perpetua en el país y que los políticos en esa oportunidad vieran su supervivencia en lo que estaba por venir. Suárez Iriarte sería enjuiciado en 1850 y fusilado por sus actividades en este asunto, Lerdo de Tejada nunca admitió la idea de apoyar esa idea, sin embargo es innegable que hubiera conocido todos estos planes aunque personalmente se hubiera excusado de asistir.”
Para mayor información acá un enlace… https://repositorio.unam.mx/contenidos?c=BdvKGe&f=100.1.%23.a_lit:Su%C3%A1rez%20Iriarte,%20Francisco&d=false&q=*:*&v=1&t=search_0&as=0&i=1
Ricardo De León Tallavas.